Lo ves?

Los acontecimientos suceden. Una vez que el hecho, cómo está hecho, ya pasó, surge un sentido de hacedor que toma la autoría de la acción pasada. Surge inmediatamente después de la percatación y es el intérprete de lo que ha sido observado. Ahora, en la memoria quedará el registro del hecho junto al del intérprete. En este nuevo acontecer sucederá otro tanto y hay sentido de perpetuidad del intérprete, como si fuera real. Es difícil explicar aveces lo observado. Llega un momento en que simplemente te cansas de escuchar sobre chocolates, peras y manzanas. Y sabes que son increíbles y hermosas descripciones llenan tu biblioteca. Tesoros que quieres tener al alcance de la mano para siempre, porque te señalan lo que el corazón intuye. Entonces comienzas a ver. Primero tímidamente, de a ratos, como espasmos. La alternancia del yo, la vida sucediendo, el surgir del sueño. Y esperas. Entonces explota en tus narices el siguiente instante. Ya es tarde. Es vertiginoso. Acaso queda otra opción en lo que ya pasó? La observación natural, la vida conciente, es después tomada por el agente, un algo salido de la nada. Siempre posterior, pasado. No hay tiempo en el instante. El recuerdo que surge también es tomado por el agente y obtiene su sentido de continuidad, tan necesario para el… El estuvo allí. Lo ves?

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