La película 

Qué nos lleva del aquí real al aquí imaginado? La capacidad de creación de la mente. Es la creación de imágenes vivas de un sueño lúcido. Es como una película con guión y todo. Los personajes también van teniendo un diálogo inventado. Lo has notado? Los estás guionando! Están actuando para ti. El asunto es que también estás metido en la película creyendo que es real. En este mismo tris ¿dónde están todos esos escenarios? Ese es el poder de Maya: hacernos creer que allí está lo que no es real. Dices que esto no puede ser suficiente, pero para quién no lo es?  

Mundos soñados

Estoy aquí sentado mientras observo el próximo movimiento del cuerpo o de la mente, surgir. Para creer las sugerencias de la mente, debo desaparecer para prestarle “realidad”. Y regreso a este instante, este punto de creación de la siguiente novedad surgiendo. Un pensamiento surge: “vas a llegar tarde” y otro: “debo apresurarme” y aún otro “vamos, arriba!” Estar despierto en el sueño puede llegar a ser divertido. Creerte un sueño agradable puede dejarte con una hermosa sensación, creerte un sueño desagradable, vivir en una pesadilla aterradora plagada de sufrimiento. Estar despierto a cualquier sueño es estar libre de los cambiantes estados de la mente.  

Crítica 

La crítica nos resulta inaceptable. La crítica nos está significando que en algún punto no agradamos, que hay algo inadecuado a la vista de algún otro. Inmediatamente intentamos convencer de que están equivocados. Queremos forzar su juicio. Darles la razón, validar la crítica, equivaldría aceptar el punto de rechazo, la inadecuación, siendo que buscamos permanentemente ser aceptados. Nos enfadamos y luchamos para demostrarles la equivocada apreciación, el error en su punto de vista, acerca de lo que piensan. Queremos demostrar y que entiendan y avalen que somos eso que aceptaban y gustaba antes de la eventual actitud criticable. No toleramos el rechazo y para ello debemos mostrarnos solo en lo que consideramos aceptable ante los demás. Sin embargo, de cerca, la crítica se transforma en tal (hablando de las “malas”) solo cuando alguien pone en evidencia aquello que no queremos ver. Si buscamos, veremos que allí está lo que no aceptamos. 

La aceptación plena nos libera, nos humaniza, nos hace humildes. Y es entonces que podremos decir: “sabes? Es verdad lo que dices de mí. Estoy de acuerdo. Puedo escucharte.” En esa indefensión, en esa apertura, puede haber comunicación y acercamiento. Después de todo, que estamos defendiendo? No es acaso un conjunto de ideas acerca de nosotros? No es una imagen muy bonita y estimable de mí? Si lo ves, esa crítica tomada en esa vulnerabilidad, es solamente una opinión, un punto de vista ante sus ojos. Nos enfada porque no queremos tener eso en esto que llamamos yo. Finalmente, cómo podríamos estar en desacuerdo con la historia que cada uno se cuenta de algún otro?  

 

Preocupación 

Estás cargando siempre con una sensación básica de preocupación? De que algo se te está escapando? De que deberías ya estar haciendo lo próximo que planificaste? Detente. Simplemente detente y vuelve a ser lo que siempre eres y está aquí, disponible. Has lo que te demanden los pensamientos prácticos y di “no gracias” a los que son el sueño de historias pasadas. No te duermas. No es custión de estar aquí, como si el “yo” pensado pudiera hacerlo. Es más bien una percatación de que ésto es lo único que está teniendo lugar. Descansa en eso, como eso. Intenta zambullirte en lo que tienes en tus manos…y en lo que viene…y en lo que viene. Y si vienen esos pensamientos obsérvalos como un cartel más de la calle en lo que estás transitando.   

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