Fragmento de una charla interior II. 

-Entonces, existe la liberación de la persona?

-Oh, claro! Es eso justamente. La liberación de la persona. Un liberarse (librarse) de la imagen que crees ser para ser quien realmente eres y lo que siempre has sido. 

-ah!

-Igualmente existe la iluminación de la persona. 

-qué?

-sí, la luz que eres ilumina la imagen con la que te has identificado de manera tal que ves su irrealidad. 

-ah! me vas a matar. 

-eso espero ☺️

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-Que hora es?

-Ahora

-dónde estás? 

-Aquí 

Esa es la realidad y siempre es así. Cuando la repuesta es otra, cualquier otra, estamos en el tiempo psicológico, en otra dimensión, soñando sueños de liberación. 



Solo resistencia

Creamos una imagen mental de lo que somos para el mundo. Al ser una imagen, tiene que estar proyectándose constantemente para poder permanecer. Una imagen así solo puede aparecer y perpetuarse con la confrontación, la resistencia y las comparaciones. La imagen no es permanente. Las emociones o sentimientos “negativos” surgen siempre de una resistencia a lo que está  ocurriendo. Esa imagen es la resistencia misma y esos sentimientos están evidenciando y son asimismo la salida del flujo de lo que es. Son amigos señalando el desvío. Lo diferente surge aparentemente cuando surge un pensamiento, si le creemos. Y allí mismo nos saca de la realidad, que surfea en la conciencia como ella misma. 



Velocidad 

El tema que me gustaría plantear hoy está relacionado con la velocidad. Con aquello que nos acelera y convierte nuestra vida en agitación. Con aquello que nos saca de la plenitud de este momento (que no vemos) por la promesa de aquel momento (que queremos y creemos va a existir). Esta velocidad y pasar rápidamente, tocando tímidamente lo que surge en nuestra realidad, no nos permite ver las cosas y las personas como son. Las miramos con los ojos del pasado, con el filtro de los condicionamientos, a través de la mente. Establecemos juicios rápidos de hechos y damos por sentados el pecado o la virtud. Con ello, la vivacidad, despierta en la aventura, queda relegada a “otro” momento. Si tuviese que describir éste instante, en éste  ahora, objetivamente, diría algo así: hombre sentado tocando algo, mirando una pantalla del móvil, con los pies cruzados (visión en 3a persona). Eso es todo y todo lo demás es una historia. Pero de ésto debemos darnos cuenta para apreciar las profundas implicaciones de este hecho. Esto es celebración sin motivo ni justificación. Uno abriga la esperanza de que las cosas sean de una manera determinada, sin ver que lo que surge es suficiente, es lo que hay en este tris y nos lo estamos perdiendo por algo que no sabemos va a ocurrir. 



Una nube en el cielo

Así, toda ausencia de la paz (que somos) está poniendo en evidencia la identificación con algún pensamiento que nos dice que ésto es distinto de esta paz que somos. La ausencia de felicidad (que somos) solo evidencia creer en el pensamiento que nos convence que esto es distinto a la felicidad que somos. No hay contrarios, solo algo (creencias) que está nublando lo que ya está Aquí. 



Sólo hay antes y después cuando cortamos en dos la eternidad.



Meditación 

Para mí la meditación es una actitud ante la vida. Ya sea sentado, caminando o lavando platos. La meditación siempre es ahora y aquí. Es “sentarse” con las cosas y “levantarse” cuando se hallan levantado. Es apertura ante el despliegue del momento y plena atención a todo lo que surja con la conciencia. Es silencio para escuchar y luz para iluminar las proyecciones, para ver lo que no somos. 

Agradezco los comentarios y me gusta cuando me doy cuenta de la torpeza de las palabras al querer expresar esta Realidad, este Sentir inalcanzable por cualquier concepto.

Sortilegio

Cómo hago para no estar aquí? Ya sé! Un sortilegio. Crearé tiempo, crearé un sueño y me soñaré como yo en un mundo. Habitaré de esta manera un mundo de ensueños. La tierra del no-aquí. Usaré a imaginación poderosa y a memoria prodigiosa como aliadas. Sí, eso es lo que voy a hacer…Lo estoy haciendo, lo estoy haciendo!

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Fragmento de una charla interior


– relativo a qué?
– al tiempo y al espacio
– cómo es eso?
– aquello que es relativo, cambia su apariencia de acuerdo al tiempo y al espacio. Por ejemplo: colocas un objeto delante de tí. El objeto cambia si éste se halla muy cerca y es diferente cuando está muy lejos. Haz la prueba!
-Y cuál es la apariencia verdadera?
-pues todas ellas.
– y qué con el tiempo?
– La misma cosa observada hoy, tendrá una apariencia diferente en años. Entonces ahora yo te pregunto: cuál es la verdadera?
– todas ellas o ninguna.
– Sí.
– pero entonces, hay algo que no sea relativo? Todo está cambiando!
– eso que no cambia es aquello que no cambia cuando todo está cambiando.
– bué…
– no bromeo. Eso que no cambia es lo que observa todo cambio. Y Eso eres tú.

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Condicionamientos

“…Y te llamarás Juan.” Y ahí empezó Juan. La conciencia desnuda, la vida sin más comenzó a vestirse. Dio inicio la identificación con un cuerpo y un nombre. Si Juan se comportaba como le decían, era bueno, si no lo hacia era rebelde. Juan comenzó su adiestramiento en sociedad. Los condicionamientos, las creencias, los acuerdos con otros y los contratos comenzaron a ser establecidos. Juan también comenzó a medir y juzgar el comportamiento de los otros. Él ahora ya sabía qué estaba bien y que estaba mal. Lo condenable y lo admirable. Cada instante que se presentaba fresco y sin significados, ahora Juan los evaluaba y los categorizaba. Emergió una resistencia a lo que es, basado en todos esos filtros que le decían como las cosas tienen y tendrían que ser. Los sueños en la vida de Juan eran más importantes que la vida contundente. Todo se transformó en el mundo de Juan y Juan en un mundo, reflejo fiel de todo cuanto cree. La libertad de Juan no es factible porque de primera instancia Juan no existe, es una emergencia, una apropiación, un malentendido. Juan es un malentendido. No puede existir independiente de la conciencia porque es la mente identificada. No obstante, la conciencia observa el surgimiento y disolución de toda apariencia. Así, la conciencia tampoco puede llegar a ser libre porque nunca cesó de serlo. Libre, abierta, inmaculada e intacta.

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