Libertad

Creía antes en la libertad para hacer lo que fuese. En esa libertad rebelde para ir y venir a mi antojo, para decir lo que era pertinente a cualquiera que me ofendiera según mi punto de vista. Libertad para tomar lo que se me antojara y para gritar desde lo alto a cualquiera que quiera interponerse. Que libertad tan insulsa, tan pobre, tan ilusa. Que libertad de morondanga. Que ridículo era mi ideal de lo que significaba ser libre. Yo hago lo que quiero, digo lo que quiero, callo lo que quiero, digan lo que digan, a cualquier costo. Pura arrogancia. Pura ignorancia.
La libertad no tiene nada que ver con todo eso. La libertad que anhelo es la libertad de las cadenas de la mente, la libertad de poder abrir el corazón a lo divino. De llamar y clamar por Tu presencia en mi para verte. Libertad interior para ser igual o diferente, pero integro. Libre, para presenciar los cambios en el mundo y saber que todo esta muy bien sin que las apariencias nublen mi entendimiento. Libre para darle alas al sentir. Para amar sin restricciones y para seguir el pulso del corazón de corazones.

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1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. consciencia madre
    Ene 01, 2015 @ 03:34:03

    guau guau guau…caminos paralelos, pero que se cruzan…buscando tu misma libertad querido mio!!!
    que libertad de morondanga!!! me ha encantado

    Responder

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