Libertad

Creía antes en la libertad para hacer lo que fuese. En esa libertad rebelde para ir y venir a mi antojo, para decir lo que era pertinente a cualquiera que me ofendiera según mi punto de vista. Libertad para tomar lo que se me antojara y para gritar desde lo alto a cualquiera que quiera interponerse. Que libertad tan insulsa, tan pobre, tan ilusa. Que libertad de morondanga. Que ridículo era mi ideal de lo que significaba ser libre. Yo hago lo que quiero, digo lo que quiero, callo lo que quiero, digan lo que digan, a cualquier costo. Pura arrogancia. Pura ignorancia.
La libertad no tiene nada que ver con todo eso. La libertad que anhelo es la libertad de las cadenas de la mente, la libertad de poder abrir el corazón a lo divino. De llamar y clamar por Tu presencia en mi para verte. Libertad interior para ser igual o diferente, pero integro. Libre, para presenciar los cambios en el mundo y saber que todo esta muy bien sin que las apariencias nublen mi entendimiento. Libre para darle alas al sentir. Para amar sin restricciones y para seguir el pulso del corazón de corazones.

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Es porque Es/Eres

Si lo puedes de alguna manera asir o captar con los sentidos, pues no es.
Si lo puedes pensar, tampoco.
Si lo puedes experimentar de alguna forma y crees que eso es, ya te has engañado.
Es porque Es/Eres, que puede de alguna manera asir o captar con los sentidos lo que fuere, incluso un cuerpo, un mundo y un sentimiento yo.
Es porque Es/Eres, que el pensamiento puede ser evidente.
Es porque Es/Eres que puede experimentar de cualquier manera, lo que fuese.
En la apertura que Es, hay cabida para todo, aceptación plena, la luz que hace posible toda percepción y ausencia de percepción.
Sin Ello no hay tu, ni mundo. Sin mundo y sin ti, Ello aun Es y brilla eternamente.

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Un yo en la experiencia

Durante la indagación surgió esta reflexión:
La conciencia que se vuelve conciente de la experiencia aparece como un “yo”.
En la experiencia no hay experimentador. En la acción, durante la acción, en el instante de la acción, no hay actor, solo acto. Casi en lo inmediato hay un registro o recuerdo de que algo fue hecho, realizado o experimentado. En ese momento aparece la experiencia como disociada: la experiencia en si y algo que la experimentó (yo) que no es más que la conciencia de que la experiencia tuvo lugar.
En ese caso…
Me ayudan con esto?

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Lobo está?

Estás donde está tu cuerpo? Estás donde está tu mente? Estás mientras estás “haciendo” algo? Dónde estás cuando no estás haciendo nada? Dónde estás cuando estás pensando? Y dónde te has ido cuando estás durmiendo? Quién se ha ido a dormir? Quién despierta? Eres la calma? El movimiento? El pensamiento? Qué te define? Es eso inmutable o cambiante? Quién se levanta cuando el cuerpo lo hace? Hay acaso un yo-cuerpo, un yo-mente, un yo-emoción? O hay cuerpo, mente, emociones y luego aparece un yo que reclama todo ello como suyo? Desde dónde miro el cuerpo? Desde dónde observo el movimiento de la mente? Desde dónde el desenfreno de éstas emociones? El cuerpo tiene un nombre y un mi que lo reclama no sólo como suyo, sino como él mismo. Huyendo del dolor y la incomodidad. Evitando el conflicto y en pos del bienestar. Buscando gratificación y evitando el hastío. Eso parece automático! Quién piensa en ello? Quién quiere resolver todos los conflictos? Qué es lo que duele, cuando algo duele adentro? A qué mi le está doliendo? Cual es la causa de ese estar sufriendo?
Quizá haya varias preguntas más. Quizá aparezcan respuestas. Cortamos aquí. Esto se prolongó mucho mas de lo que hubiera esperado.

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Yo-yo soy-yo soy esto.

Se habla del sol, los rayos del sol, del objeto interpuesto entre los rayos y aquello que ahora los rayos no pueden alcanzar. Se habla de “nuestra” mente ( de quién?), nuestro ego ( de quién? ) y nuestras identificaciones ( de quién?) interponiéndose entre la conciencia y la realidad única. Quién está viendo todo esto? Quién esta comprendiendo todo esto? Desde dónde? Aunque ni siquiera es un Quién. Es mas bien un Qué de lo que estamos hablando. Pero como con todo el lenguaje, toda palabra es un simbolo. “La manzana” no es la manzana pero simboliza o apunta a ello que convenimos y ciertamente el Silencio es la mejor descripción.
Yo- yo soy-yo soy esto. Luego: yo soy esto-yo soy-yo. Uno-dos-tres. Padre-hijo-espíritu santo.
De lo absoluto a lo relativo. Del sol que ilumina al objeto iluminado. Siendo todo lo mismo en esencia y múltiple en manifestacion. La suma da cero. El juego de la conciencia.

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El fantasma

Tu -el fantasma en la máquina- no puedes vivir el momento. Cuando la vida es la que vive, tu no puedes estar.

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Que esperas encontrar?

Que quieres encontrar? La conciencia? Con que vas a buscarla, asirla, verla o contemplarla? Que esperas encontrar? La conciencia esta ahora mismo pero tu no vas a encontrarla. Todo este funcionamiento es impersonal.

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Estar

Todo pensamiento emana de estar aquí, todo sentimiento surge de estar aquí, todo el mundo aparece, de estar aqui. Toda idea y conceptos surgen sólo de estar aquí.

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Ello-esto.

La conciencia visual, auditiva, somática, de pensamientos, esa conciencia cotidiana, ordinaria, es la única conciencia que existe y brilla en todo. Aquí y en ti. Se mira a si misma, se escucha a si misma, esta leyendo esto y escribe esto. Está tan cerca como un yo y eso te confunde. Está tan lejos como un no-aqui, no-ahora, que por ello mismo no la puedes encontrar.

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Que loco!

Que loco! No descubrí a Dios en mi, descubrí el surgir del ego en El.

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